A toda velocidad por un sueño
- Escrito por Victor Manuel Blanco González
Arnaldo Lazael Romero. / Foto del autor
En 2008, Arnaldo Lazael Romero apenas rondaba los 9 años y como a casi todo niño cubano de esa edad, un guante y una pelota le acompañaban debajo del brazo, soñando con llegar a consagrarse como un gran pelotero.
Sin embargo, un evento cambiaría para siempre su vida durante ese verano. Los juegos olímpicos de Beijing, quedarían en su imaginario, no por los increíbles efectos pirotécnicos o la fastuosidad de las instalaciones creadas para la cita multideportiva, sino por la actuación de un atleta.
El fenómeno Usain Bolt, dueño de los 100, 200 y 4x100 metros se convertiría desde ese entonces, en ídolo y modelo a seguir para él.
“Me convencí de que me gustaba el atletismo después de verlo correr en 2008, empecé entonces a practicarlo con un profesor al que le dicen el chino, él vio que tenía potencialidades.
“En sexto grado logré entrar a la EIDE, a partir de ahí fue que empecé a practicarlo como tal.”
En su tercer curso en el centro de alto rendimiento de la provincia, Arnaldo lograría sus primeros resultados de envergadura, al alcanzar una medalla de oro y otra de plata en la edición 51 de los Juegos Escolares Nacionales.
La cita de 2016 no le depararía igual suerte al bisoño corredor pinareño, quien tuvo que contentarse con dos cuartos lugares. No obstante, el empeño puesto esta temporada en los entrenamientos redundaría otra vez en éxitos personales.
“Anteriormente yo corría los 400, pero este año mi profesor me cambió solo para 100 y 200, me siento más cómodo en estas distancias, el 400 es un poco difícil y no me motivaba mucho a entrenar”.
“Este año nos preparamos muy bien, el nivel de la competencia fue alto, obtuve plata en 100 y 200 metros, eso a pesar de que a esta altura nosotros competimos con la gente del equipo nacional”.
Precisamente en esa instancia, se encuentra el que según confiesa es hasta hoy su bestia negra en el ámbito nacional.
“Se llama Yoán Medina, es de Artemisa, pero ya he logrado entrar primero que él a la meta en otras ocasiones en la Copa Cuba, en las competencias cualquiera puede ganar perder, depende de cómo uno se sienta ese día”.
Constancia
El alto nivel de deterioro de las pistas de atletismo en todo el país, es una problemática que lacera hoy el desarrollo de talentos en una disciplina en la que la Mayor de la Antillas, siempre ha contado con figuras de renombre internacional.
La enclavada en la EIDE Ormani Arenado de Pinar del Río, no es la excepción a esta regla, a pesar de ello tanto entrenadores como atletas se afanan a diario por sacarle el mayor provecho evitando, eso sí, las muy probables lesiones.
“Desde que empezamos a entrenar en septiembre hay que estar cuidándose de los dolores, pero eso es lo que tenemos y hay que echar pa´lante con ello”, confiesa en tono casi resignado Arnaldo.
“Entrenar todos los días bajo el sol de las tres de la tarde, regresar a las 7 a la casa y estudiar para el otro día, se vuelve un poco cansón con el tiempo, pero al que le guste esto, es lo que tiene que hacer”.
La vida como atleta de alto rendimiento suele privar a los deportistas de placeres comunes para otros jóvenes, ello no parece preocupar a Arnaldo quien tiene muy claras sus aspiraciones de cara al futuro.
“Cuando comienza el curso me trazo una meta, me digo quiero llegar aquí, y para ello dejo de tomar, de bailar, de salir hasta que cumpla lo que me propuse.
“Los triunfos me dan confianza, porque en el deporte aparte de tener talento hay que tener corazón, a medida que van llegando los resultados uno se va encariñando más”
Recompensa y aspiraciones
Recién finalizada la lid atlética con asiento en la provincia de las Tunas, Arnaldo recibió una noticia que cambiará en lo adelante su vida.
“Me comunicaron que debo estar entre los 14 que entren el año que viene al equipo nacional, estoy muy contento, porque veo que el fruto de mi esfuerzo está dando resultados”.
Aunque no está seguro de que le deparará esta nueva fase por la que está a punto de atravesar su carrera, si tiene muy claro sus aspiraciones de cara al futuro.
“Me gustaría especializarme en 200, porque yo soy muy grande y los 100 son difíciles para alguien de mi estatura.
“En cuanto entre al equipo nacional voy a entrenar duro para las competencias internacionales que vengan y el próximo ciclo olímpico”.
Sobre el Autor
Victor Manuel Blanco González
Licenciado en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.