Chucho: “Yo jamás voy a dejar el atletismo”
- Escrito por Victor Manuel Blanco González
Foto: Carlos Bauta
A sus 64 años el profesor Jesús Sotolongo Marín, se precia de ser uno de los entrenadores en activo, más longevos de Cuba.
A pesar de la edad, aún recorre dos veces al día en bicicleta el tramo entre el reparto Celso Maragoto (Vélez) donde reside, hasta la Escuela de Iniciación Deportiva Ormani Arenado, para preparar a sus pupilas de la modalidad de medio fondo.
De estatura media, carácter afable y verbo fácil, este sancristobalense ha dedicado los últimos 48 años de su vida a la enseñanza del deporte rey en Vueltabajo.
A sus múltiples reconocimientos como Vanguardia Nacional, "Chucho" como cariñosamente le llaman todos, suma la medalla Mártires de Barbados que otorga el Inder y su impronta se ha hecho sentir en otras latitudes de nuestro continente.
Hasta su domicilio se trasladó esta semana Guerrillero, para conversar con uno de los hombres que más ha hecho por el desarrollo del atletismo en la más occidental de las provincias.
"Como todo cubano comencé jugando pelota en San Cristóbal, allí fui compañero de Juan Castro, Jorge Fuentes entre otros, esa fue mi primera pasión.
"Sin embargo, en una ocasión me invitaron a Pinar a una maratón y terminé en tercer lugar, ahí me empezó la espinita por el atletismo después participé en Juegos Escolares Nacionales, Copas Revolución y Memorial Barrientos"
¿Cómo te conviertes en profesor de atletismo?
"Por la necesidad que tenía la provincia y el país de entrenadores, en el año 1967 me incorporé a una escuela Agrodeportiva que se inició en el municipio Sandino.
"Al terminar se hizo una selección de varios compañeros por deporte para pasar un curso de Técnico de Atletismo en el Fajardo en La Habana, allí ingresé en enero de 68, tenía en ese entonces 14 años".
Después de culminar la formación en la capital te incorporas inmediatamente como entrenador a la provincia.
"Me ubicaron en 1969 en un círculo infantil en San Cristóbal, de ahí me transfirieron a la localidad de Santa Cruz y en septiembre de ese mismo año, por solicitud de la Comisión Provincial, me traslado a la Eide a atender la especialidad de medio fondo.
"Muchos de mis atletas prácticamente tenían mi edad, comenzamos a trabajar y enseguida tuvimos resultados positivos, logramos aglutinar un grupo muy valioso de jóvenes específicamente en el área de resistencia".
El buen trabajo desempeñado en la Eide, rápidamente le valió a "Chucho" la oportunidad de entrenar el Equipo Nacional Juvenil de fondo.
"Al frente de esa tarea estuve por tres años, entrenaba fundamentalmente el equipo de marcha deportiva y tuve varios campeones nacionales y medallistas en Juegos de la Esperanza Olímpica y de la Amistad, en 1975 me reincorporo nuevamente a la 'Ormani Arenado'".
Tras el regreso a suelo pinareño seguiste cosechando éxitos para el territorio, sin embargo fueron los años 80 la etapa más prolífica en tu carrera como entrenador.
"En los ochenta nuestro equipo de marcha deportiva fue campeón nacional en seis ocasiones consecutivas entre 1985 y 1990, eso fue algo inédito, teníamos atletas muy buenos como Reinaldo Valdés, Camilo García, Maritza Barrios, Yoslaine Puñales o Eric Cordero.
"Todos los años también promovía a varios atletas al equipo nacional, te puedo mencionar a Yaremis Torres que participó en juegos centro y panamericanos, Estrella Rivera, Yuleina Álvarez y Guillermo Arrebato corredor de 800 metros de Los Palacios".
El año 1980 te deparó una gran sorpresa.
"Fui seleccionado entre 10 compañeros para participar por Pinar del Río como invitado a la Olimpiada de Moscú 1980, eso fue algo muy grande para mí, porque pude ver en vivo coronarse a atletas como María Caridad Colón o Ángel Herrera y apreciar el desarrollo del deporte en aquel país".
En 1995 te es asignada la tarea de partir al exterior a cumplir misión internacionalista. ¿Cómo asumiste ese reto?
"Partí el 12 de abril junto a otros 32 entrenadores de varias disciplinas hacia Perú. Me ubicaron en la ciudad de Chiclayo al norte del país. Allí enseguida hicimos las captaciones y comenzamos a trabajar con los niños en el llamado Polo de Desarrollo Deportivo".
Algo curioso le sucedió mientras desempeñaba esa tarea. ¿Qué fue?
"En el terreno nuestro entrenaba un club de fútbol llamado Juan Aurich, un día el director del equipo le solicitó al coordinador de nuestra misión que hablara conmigo para que aceptase el puesto de preparador físico. Lo hice y en lo adelante llevé a la par las dos tareas, después de tres años de ardua labor el 12 de diciembre de 1998 ganamos el campeonato nacional, jamás había visto un estadio tan lleno, esa fue una impresión muy grande.
"Como preparador físico tuve incluso la oportunidad de participar en varias concentraciones del seleccionado nacional de ese país durante las eliminatorias mundialistas de Francia 98".
En 2008 vuelves a ser seleccionado para trabajar como entrenador fuera de Cuba, esta vez en la República Bolivariana de Venezuela.
"Trabajé en una escuela de talentos en el estado de Portuguesa logrando muy rápido obtener medallas, a pesar de la calidad que hay en ese país en las categorías inferiores. Estando allí se me acercó un entrenador de béisbol para que le ayudase como preparador físico y nuevamente asumí el reto de entrenar otro deporte".
Otra vez en suelo nacional a partir del 2010 y hasta la fecha, has vuelto a asumir la responsabilidad de dirigir el área de medio fondo de atletismo con excelentes dividendos.
"A partir del 2013 ha habido un despegue fenomenal sobre todo en el sector femenino, con una generación entre la que destacan atletas como Lisanay Rivera que en sexto grado alcanzó medalla de oro en la categoría 12-13 con récord nacional, y otras como Melisa Monterrey o Nerlyn Meralla, a las que ya les apodan 'Las Marianas de "Chucho"'.
¿Cuál ha sido a través de su carrera el momento de mayor satisfacción personal?
"Hay varios: primero cuando me entregaron la medalla Mártires de Barbados en 2002, el otro en 1999 cuando José Ramón Fernández me otorgó la condición de Vanguardia Nacional, pero el más grande fue haber compartido la tribuna con el Comandante en Jefe en dos ocasiones durante el desfile del Primero de mayo".
¿Cuál recuerdas con más dolor?
"En el año 87 teníamos un relevo que era prácticamente fijo para lograr el oro, pero un atleta nuestro cometió un error en la competencia y nos descalificaron, yo quería que la tierra me tragara y rezaba para que llegara el próximo año y borrar aquella derrota, ese fue uno de los momentos más difíciles".
Siendo usted una voz autorizada en el tema. ¿Qué cree que ha provocado el descenso en nivel del atletismo cubano en los últimos años?
"Cuando regresé de mi primera misión me di cuenta que las marcas que se estaban haciendo en Cuba eran exorbitantes y a mí me parece que eso sucede por el "campeonismo", porque nos exigen resultados y luego se ve en los eventos internacionales que realmente los atletas se quedan por debajo de lo esperado.
"Me parece que debemos mejorar la parte metodológica, debemos volver a los libros y acercar la ciencia al deporte. No entendemos como con las marcas que hacen nuestros atletas en las categorías escolares, estos disminuyen tanto su rendimiento más tarde".
He podido apreciar en el terreno que es usted muy exigente con sus atletas.
"Sí, porque sin disciplina no hay resultado, lo primero que le pregunto a un atleta y eso lo hago delante de sus padres, es si les gusta el área de resistencia, si su respuesta es afirmativa solo les digo tres palabras: estudio, disciplina y deporte. Si una de ellas se deja de cumplir todo marcha mal".
¿Qué características personales cree que le han ayudado a ser hoy uno de los entrenadores más longevos y de mejores resultados en el país?
"La honestidad y la sinceridad, he trabajado con varias generaciones acá en Cuba y en el exterior y siempre me he caracterizado por ser una persona que cumple su tarea sin interferir en la de otros. Eso ha llevado a que los demás confíen en mí".
¿Pensó hace 48 años "Chucho" que llegaría a exhibir los resultados que hoy ostenta?
"No podía predecir eso, pero felizmente desde que comencé a trabajar han sido muy buenos. Siempre hemos estado del primero al quinto en el país y además de las medallas, he logrado promover 87 atletas a equipos nacionales, eso para mí es una satisfacción porque he sido partícipe de esos logros".
¿Ha considerado ya la idea del retiro?
"En estos momentos tengo 64 años, 48 de ellos dedicados a este trabajo, me siento bien físicamente y voy a continuar trabajando durante este curso, para el que viene estoy preparando a una entrenadora que fue mi atleta y que estoy seguro que va a ser mejor que yo.
"Aunque me retire voy a seguir trabajando como asesor en la marcha y jefe del área de medio fondo, lo que voy a hacer es darle paso a las nuevas generaciones porque yo jamás voy a dejar el atletismo".
Sobre el Autor
Victor Manuel Blanco González
Licenciado en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.