Mijaín vuelve a tocar el olimpo
- Escrito por Victor Manuel Blanco González
Foto: ACN
Días atrás escribí que, sin temor a equivocarme, consideraba al pinareño Mijaín López Núñez, como el mejor atleta cubano en lo que va de siglo.
Luego de la actuación del "gigante de ébano" ayer en Río de Janeiro, debo rectificar esa afirmación, pues el ídolo de Herradura, merece ser incluido en el top five de los mejores deportistas antillanos en la historia.
La Arena Carioca número 2 de la ciudad maravillosa, fue escenario del ascenso al olimpo por tercera ocasión consecutiva del abanderado cubano, quien en jornada perfecta, tomó desquite del turco Riza Kayaalp, su victimario en los mundiales de Estambul 2011 y Las Vegas 2015.
Mijaín mostró su determinación de retener la corona olímpica desde su primera salida cuando derrotó por 3-0 al subcampeón de hace cuatro años, el estonio Heiki Nabi.
Tras ese resultado su próximo contendiente fue el sueco Johan Magnus, a quien dejó en el camino 4-0. Ya en semifinales el vueltabajero fue superior al ruso de solo 21 años Serguey Semenov, al que ganó de manera convincente 3-0.
En apenas treinta segundos del combate por el oro Mijaín consiguió una proyección sobre Kayaalp, que le otorgó cinco puntos y su virtual triunfo en la justa. Con el tiempo en contra el turco trató de forzar las acciones, logrando ser amonestado, por lo que el caribeño sumó otro punto a su score, válido para maquillar el resultado final 6-0.
"Darle las gracias al pueblo de Cuba, lo prometido es deuda, sigo siendo el rey y como lo dije el que bailaba en Brasil era yo", aseguró el tricampeón olímpico y cinco veces monarca del orbe, minutos después de subir al podio en la urbe carioca.
Increpado sobre su posible retiro del deporte tras la cita estival, Mijaín aseguró que no ha decido aún su futuro, y que por lo pronto se limitará a disfrutar su triunfo.
Con su tercer metal áureo en Juegos Olímpicos, el atleta de la más occidental de las provincias se convierte en el segundo luchador de la modalidad grecorromana en el mundo en lograr esa hazaña y el tercer deportista caribeño que después de 1959 lo consigue.
En Río de Janeiro 2016, Mijaín López volvió a tocar el olimpo, un privilegio reservado para dioses, al que muy pocos hombres pueden aspirar.
Sobre el Autor
Victor Manuel Blanco González
Licenciado en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.