Deporte pinareño contra la COVID-19

La familia pinareña del deporte se encuentra en franca lucha para tratar de impedir el avance de la COVID-19, tanto en sus centros de alto rendimiento como en las áreas deportivas de cada uno de los lugares de la geografía vueltabajera, lo cual forma parte del plan de enfrentamiento a la propagación de esta enfermedad, dirigido por las principales autoridades del Partido y el Gobierno   cubanos.

Para Dámaso Pozo González, director del Centro Provincial de Medicina del Deporte, la tarea es fundamental en este contexto y el deporte en el territorio está preparado para evitar la difusión de la epidemia, al tomarse una serie de medidas con el objetivo de disminuir los riesgos y perjuicios que pueda provocar tal situación internacional.

El especialista aseveró que la estrategia se basa en el aporte de cada uno de los miembros del sector, como se ha explicado en las audiencias sanitarias y capacitaciones, cónclaves que primero se hicieron con los trabajadores del Centro de Medicina Deportiva y luego se extendieron a profesores de escuelas deportivas y capitanes de equipos y estos a sus compañeros, para que no quedara ninguna persona del medio sin saber de cómo actuar ante el virus.

Las principales acciones indicadas que se tomaron mientras hubo actividad, fueron el lavado de manos; el uso de soluciones desinfectantes como el cloro y el alcohol; el aislamiento de los trabajadores o deportistas con síntomas de enfermedades respiratorias y las pesquisas para las que se crearon grupos de trabajo con médicos, psicólogos y enfermeros.

Pozo González se refirió a los deportes colectivos que se encontraban en preparación hasta el pasado martes, cuyos miembros fueron investigados constantemente y en estas ocasiones se determinó si algún jugador de un conjunto era separado del grupo, se revisaba al personal antes de entrar a trabajar y luego se realizaba la actividad sin presencia de público; además, confirmó que uno de los requisitos para que  fueran, en su momento, asimilados atletas en una práctica era no haber tenido relaciones con personal proveniente de países con alto índice de infestación de la COVID-19.

Por su parte, Jorge Miranda Esperón, subdirector de actividades deportivas en Pinar del Río, declaró que a partir del lunes pasado se paralizaron todas las actividades en instalaciones pertenecientes al organismo con el fin de evitar las aglomeraciones; no dudó en afirmar que las puertas del Capitán San Luis estuvieron cerradas para el público, cuando se ejecutaba la preparación de la prese-lección para la 60 Serie Nacional, que también cesó el 24 de marzo.

Como ejemplo de la veracidad de todas estas disposiciones está lo expresado por el lanzador Frank Abel Álvarez, quien comunicó sobre las reuniones entre directivos, peloteros y cuerpo médico de los vegueros en las que se colegió el alejamiento entre atletas, mantener una higiene personal, como aspecto imprescindible y llevar los recipientes personales para ingerir agua.

También, el veterano Reinier León, comentó, que las condiciones estuvieron preparadas para afrontar este potencial peligro y que fue vital que cada uno de los jugadores mantuviera correcta disciplina sobre las normas a seguir y agradeció la actitud del personal de salud en su trato con el grupo que estuvo concentrado en el «San Luis».

Las escuelas adscritas a la Dirección Provincial de Deportes, como la Eide Ormani Arenado y Epef Comandante Manuel Piti Fajardo, hasta el martes pasado, día en que se tomó la decisión de paralizar las clases, se sumaron a esta «batalla» contra el coronavirus, con una serie de acciones dirigidas a erradicar las probabilidades de una posible transmisión del virus. Entre las medidas imprescindibles se tomaron la de separar a los alumnos con síntomas de padecimientos respiratorios y enviarlos a la atención primaria de salud. No obstante, una vez que finalice esta etapa de asueto obligatorio se entrará en la fase competitiva en muchas modalidades, como el boxeo, béisbol, baloncesto o determinados torneos pertenecientes al calendario escolar. Al respecto, Lázaro Pastor Chirino, jefe del departamento de Alto Rendimiento, anunció que en un futuro se tomarán las medidas necesarias, una vez que finalice este periodo de lucha contra la propagación de un peligro real para los seres humanos.