Para navegar a gran altura
- Escrito por Dayelín Machín Martínez
Rodeado de montañas, ofrece una vista un tanto peculiar, con amaneceres y atardeceres espectaculares. Pareciera un paisaje sacado de un libro de ficción. Otra maravilla natural, de las tantas que existen en el mundo y hacen valer la idea de que la belleza natural está por encima de todas.
El lago Titicaca que sirve de frontera natural entre Bolivia y Perú destaca como el lago navegable a mayor altura del mundo. Y sin embargo, a pesar de estar a unos 3800 metros sobre el nivel del mar, no hiela debido a su nivel de salinidad.
Su color, de un azul profundo, contrasta con el color habitual de los lagos, debido a su profundidad que llega a los doscientos ochenta metros en algunos puntos.
Tiene varias islas en su interior. La más grande es la Isla del Sol, situada al sur, cerca de Copacabana (Bolivia), la cual según los ritos incas era el lugar del origen de la creación del mundo.
Los indios Quechuas habitan en otra de sus islas, viven de lo que les da la tierra, y conforman uno de los elementos del lago que lo vuelven un lugar especial, pues ofrecen una visión diferente de la vida, y demuestran que no son necesarias tantas cosas materiales para tener una existencia feliz.
Es un místico paraje que muestra su amplia riqueza natural y la manera en que se mantienen intacta su historia y tradición.

Sobre el Autor
Dayelín Machín Martínez
Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca de Pinar del Río, Cuba




