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Para usarlas mejor

Manos cruzadas

Son ellas una parte importante del cuerpo, pues nos permiten hacer muchísimas actividades, básicas hasta para la supervivencia. Son imprescindibles para los músicos, una herramienta más para los constructores y qué decir para los artistas plásticos, a quiénes les permiten reflejar en los lienzos su mundo interno.

Compuestas por los dedos, y estos a su ves acompañados por las uñas, son una poderosa arma que puede tanto destruir como crear. Pero las protagonistas de hoy son ese componente suyo que las mujeres cuidan tanto. Las uñas están compuestas principalmente por células muertas. Además, están endurecidas por queratina, una proteína con estructura fibrosa, formada por largas cadenas de aminoácidos unidos entre sí. Aunque el cuerpo de las uñas está compuesto por células muertas, estas crecen desde una pequeña área de tejido vivo, a esta sección se le llama matriz, es su parte más importante. El agua contribuye a mantenerlas fuertes y flexibles. Ello se debe a la queratina, cuyos filamentos necesitan de este líquido para mantenerse flexibles. Las uñas crecen como promedio unos tres milímetros al mes. El ritmo de crecimiento varía de un dedo a otro, de cual mano o pie ocupa con más frecuencia y de una persona a otra. Las uñas crecen más rápido en verano que en invierno, gracias a la exposición al sol que aumenta la vitamina E. Las uñas de la mano predominante crecen más rápido que las uñas de la otra mano. Vale para diestros o zurdos. La manicura tiene alrededor de 4000 años. Las uñas son útiles al sujetar pequeños objetos y protegen las sensibles puntas de los dedos. Por eso son prácticas para realizar distintas actividades, como pelar una fruta, deshacer nudos o rascarnos. Las personas que se muerden las uñas tienden a ser menos productivas, debido a que no pueden llevar a cabo actividades manuales porque sus dedos siempre están en la boca. También tienen un papel importante en nuestra conducta y actitud. Por ejemplo, algunas personas se muerden las uñas por motivos de ansiedad, nervios, depresión, estrés, aburrimiento, problemas o tristeza. Algunas enfermedades pueden detectarse observando las uñas, por ejemplo cuando hay fiebre o alguna reacción alérgica a ciertos medicamentos, cuando hay una mala nutrición o deficiencia de vitaminas además pueden alertar sobre padecimientos cardiovasculares o artritis. Así que ya sabes, aunque parecen delicadas son una parte esencial de nuestro cuerpo por lo que debemos mantenerlas bien cuidadas.

Sobre el Autor

Dayelín Machín Martínez

Dayelín Machín Martínez

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca de Pinar del Río, Cuba

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