¡Cuidado que te quemas!
- Escrito por Dayelín Machín Martínez
Sí, ese es precisamente el tema de hoy. Las curiosidades estarán un poquito calientes pues será el fuego nuestro protagonista. Los seres humanos lo utilizamos desde hace millones de años, para cocinar nuestros alimentos, calentarnos del frío, protegernos de peligrosos animales.
¿Quién no ha disfrutado de una noche al aire libre, con historias, juegos y diversión alrededor de una fogata? Hoy te regalamos algunas cuestiones sobre el fuego que quizás desconoces.
• La Tierra es el único planeta conocido donde el fuego puede encenderse. En todos los demás: no hay suficiente oxígeno.
• Curiosamente, a más oxígeno, más caliente es el fuego.
• El suministro de oxígeno influye en el color de la llama. Un incendio con bajo nivel de este elemento químico contiene una gran cantidad de partículas de combustible no quemadas y le dará un resplandor amarillo.
• Por lo anterior, las llamas de las velas son de color azul en la parte inferior pues es donde toman el aire fresco, y amarillo en la parte superior debido a que el aumento de los gases de abajo en parte sofocan la parte superior de la llama.
• ¿El fuego hace agua? Es cierto. Coloca una cuchara fría sobre una vela y se observará la condensación del vapor de agua sobre el metal.
• Los huesos calcinados y cenizas de madera indican que los primeros homínidos utilizaban incendios intencionados más de 400.000 años atrás.
• El fuego se extiende a grandes velocidades, puede llegar a propagarse hasta 23 kilómetros por hora.
• Uno de los elementos más infalibles para combatir el fuego, además de los extintores, es el agua, pero ¿sabrías decir por qué? Es porque es incombustible y nunca puede arder.
• Cada 52 años, cuando su calendario completaba un ciclo, los aztecas extinguían todas las llamas del imperio. El sumo sacerdote iniciaría un nuevo fuego en el pecho rasgado de una víctima de un sacrificio. Los fuegos alimentados de esta llama se distribuían luego por todo el país.
• Asumiendo combustible, calor y niveles de oxígeno estables, un típico incendio en una casa se duplicará en tamaño cada minuto.
Sobre el Autor
Dayelín Machín Martínez
Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca de Pinar del Río, Cuba