Teatro español en La Barraca
- Escrito por Susana Rodríguez Ortega
En un principio, José Antonio Adamuz Muñoz fue portero de fútbol; pero le apasionaba el teatro y lo dejó todo en su natal Montalbán –villa de pocos habitantes situada en la provincia de Teruel, en Aragón, España– para irse de actor a Barcelona.
Vivía con nostalgia de su pueblo y un día de 1990 resolvió volver y fundar allí su propia agrupación teatral: Almocafre. “Esta de almocafre es palabra mora y me gusta mucho. Se trata de una pequeña herramienta de trabajo de Andalucía, útil para quitar las malas hierbas”, me explica el artista. Conversamos en un banco dispuesto sobre el escenario de la sala-teatro La Barraca, una vez finalizado el espectáculo Historias de Sancho Panza. “Mi propuesta era formar un grupo con hechura y categoría, no para andar de aficionados, o entretenernos, no. Me planteé algo serio y ya ve: llevamos 27 años de trabajo ininterrumpido. “Tenemos un teatro tremendo en el pueblo, es de primera división. eso surge a partir de que el grupo funciona muy bien y se preocupan los mandatarios de que exista el inmueble”. Cuenta Adamuz que el público de Montalbán colma el teatro en cada puesta en escena de Almocafre; y observa que no ocurre lo mismo en Pinar del Río, donde fue pobre la afluencia a las obras ¡Ay Carmela! e Historias de Sancho Panza, presentadas recientemente en La Barraca. Aun así, el director agradece la civilidad y atención presentadas por los asistentes. ¡Ay Carmela!, obra homónima de José Sanchis Sinisterra, cuenta la historia de Carmela, Paulino y el mudo Gustavete, actores cómicos que amenizan las jornadas del bando republicano durante la Guerra Civil Española. Hastiados de las penalidades en el frente de batalla, se encaminan a Valencia y caen por error en la zona franquista. Allí les hacen prisioneros, y para salvar sus vidas se ven forzados a ofrecer un espectáculo para un grupo de militares que discrepan con la ideología de los artistas. Por otra parte, Historias de Sancho Panza, inspirada en el libro universal El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra, cuenta las peripecias de Sancho al frente del falso gobierno de la ínsula Barataria. “Conocía bien el trabajo de mi coterráneo Francisco Fernández Moreno y me pareció justo que encarnara a Sancho Panza...”, dice José Antonio Adamuz “porque Paco no se le parece a Sancho: ¡Paco es Sancho! Le propuse el papel...”. “¡Y yo encantado!”, afirma Paco y se suma a la plática. Hacemos un espacio para él en el banco. “Has visto que no le hemos quitado ni le hemos puesto nada al texto o alterado el lenguaje”, vuelve a hablar Adamuz. “Los profesores de academia se preguntan cómo podemos interpretar una obra de estas sin confundir o hastiar a los espectadores y yo les digo que muy fácil: hablando muy despacio y articulando cada palabra”. Paco advierte: “Disfruté mucho haciendo de Sancho. Mi personaje es un tanto torpe; sin embargo, tiene una sabiduría natural y una peculiar manera de ver la vida con la que me identifico”. Este actor trabaja en el Ayuntamiento de Herrera, Sevilla, dirigiendo el área de cultura. A su vez liderea el grupo de teatro Escámpola que desde el 2005 se ha presentado con frecuencia en los escenarios de Vueltabajo, como parte de un convenio de intercambio y colaboración cultural. “Aprendemos mucho de vosotros los cubanos. El trabajo de sus teatristas es admirable por innovador. Primero escogen la obra de un autor, luego la adaptan al guion, la ensayan, montan los personajes, crean sus propias marionetas, hacen de todo. En mi país es impensable que un grupo de teatro haga toda esa labor”.
Sobre el Autor
Susana Rodríguez Ortega
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.