“La música es del mundo”
- Escrito por Susana Rodríguez Ortega
Los adultos le preguntaban cómo se llamaba. Él, todavía muy pequeño, se esforzaba por hablar, pero de su boca salían sílabas desordenadas: Kiko respondía a los curiosos, en lugar de Ernestico. En la familia lo empezaron a llamar así, de gracia, y el mote se le quedó para siempre.
“El apodo me gusta por sencillo. Siempre he creído que mi nombre es demasiado largo. Solo cuando hacía travesuras me decían José Ernesto. Algunos amigos ignoran que me llamó así”.
¿Cuándo comenzó a enamorarse del rock and roll?
“Desde que tuve mi primer acercamiento al inglés en séptimo grado. El inglés me arrastró al rock and roll. La mayoría de los temas buenos y grandes de aquellos tiempos eran americanos.
“En el año 1992 me licencié en lengua inglesa en el Pedagógico, con diploma de oro. A los jóvenes nos gustaba llevar el pelo largo. Estaba prohibido y los profesores cogían tremenda lucha.
“Nos metimos dentro del personaje del idioma, era un personaje literalmente: Si hacíamos una fiesta o jugábamos dominó, nos comunicábamos en inglés. Trasnochábamos en el parque con una guitarra. Entonábamos temas de los Rolling Stone. Era una pasión muy fuerte.
“En mi grupo del Pedagógico estudiaba un guitarrista, Frank Isidro Márquez y me embulló para que formáramos una banda. Le pusimos Metal Sagrado. Yo no sabía leer partituras ni tocar instrumentos; pero había música en mi cabeza y letras que nacían solas.
“Luego me inscribí a la Escuela de Superación Profesional y estudié guitarra con el maestro Chiri, integrante de Pinar Son. Hizo mucho por mí.
¿Cuándo creas Tendencia?
“Metal Sagrado tuvo que mudarse de la universidad en cuanto nos graduamos. Estuvimos ensayando por un tiempo en la casa de cultura de Consolación porque los demás músicos eran de allí, pero los viajes se me hacían muy difíciles y decidí crear mi banda en Pinar del Río. El primer concierto de Tendencia fue en febrero de 1994. Han trascurrido 23 años desde entonces.
“Escogí el tipo de música más complicada para desarrollar en un país como Cuba. Estábamos atravesando el Período Especial y ser rockero en esta etapa era doblemente complicado. En un principio la gente no entendía el fenómeno del rock como un proceso sociocultural normal. Hubo momentos en que se me acusó de diversionista ideológico.
“Las primeras grabaciones de Tendencia se hicieron en Radio Guamá, con muy poca tecnología. Nos insertamos de a poco en el panorama cultural cubano. La Asociación Hermanos Saiz ayudó mucho en este sentido.
“Grabamos nuestro primer demo en el año 1995. Se llamó Negra Manzana. Hicimos varias copias y las enviamos a todas las provincias a través de un movimiento underground real.
“En el 96 salió el demo No Mercy y en el 97 Brutall Reality. A partir de ahí dijimos: 'Bueno, haremos cosas en español' porque la gente ya nos seguía, veían cierta distinción en Tendencia. Tomamos en serio el trabajo de composición. Experimentamos con la música cubana y salió el disco: Re-evolución. Luego vinieron Rebelde y Confidencial, este último fue una coproducción entre Santo Grial Producciones, de España y la EGREM.
“Hacia el 2009, grabamos de conjunto con otros artistas el DVD Chiquilín, inspirado en la música para niños. Nos tocó el tema Rock de los primitivos, premio CUBADISCO al mejor video infantil del año”.
¿Cuál es su más reciente producción?
“El disco se llama Cargando Cruces y lo estaremos promocionando del 2 al 25 de junio por todo el país”.
¿En qué escenarios internacionales se ha presentado Tendencia?
“Fuimos invitados al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes celebrado en Caracas en 2005. Estuvimos posteriormente en México, Ecuador, Colombia, Puerto Rico, Estados unidos, Alemania y España.
“La primera ocasión que tocamos en el importantísimo festival Derrame Rock de España, los organizadores previeron el concierto para las cuatro de la tarde. En una segunda oportunidad nos ubicaron en horario estelar.
“Da la medida de que hemos estado haciendo lo correcto: vibrar en los oídos de la gente como una banda de rock metalera pero que suena cubana”.
Esos valores lo hicieron acreedor de la Distinción por la Cultura Nacional. ¿Qué significado confiere al premio?
“La distinción es una cosa que siempre seguí con la vista. Yo decía: ¿Pasará alguna vez en mi vida? Uno no trabaja para esas cosas, pero cuando llegan te dan mucha alegría. La familia de uno se enaltece. Mi niña, de diez años me dijo: “Papá, tú eres una persona conocida, especial, y ahora tienes que ser mucho más especial”
“Represento a mis músicos, al movimiento rockero metalero cubano y me llena de gozo que se nos tuviera en cuenta”.
Pinar del Río es considerada una plaza fuerte del rock en el país debido a la gestión de ustedes.
“Hemos apoyado proyectos de la AHS como el festival Patria Grande que es internacional, el Pinar Rock donde invitamos a agrupaciones internacionales.
“Los años nos han hecho meternos en otros canales importantes de creación. Filmamos un programa en Tele Pinar que gustó mucho: Rock en Cazuela.
“Cuando empezamos en este mundo pensamos: Si algún día tenemos buenos yerros, ayudaremos a los que se inician. Ahora tenemos buenos yerros y un proyecto que se llama K100. Organizamos actividades en las escuelas, llevamos a los pequeños a nuestra sede en el centro cultural Pista Rita. Allí pueden bailar, cantar y jugar a su antojo”.
¿Cómo fluye el trabajo del grupo?
“Somos una familia. Cuando le sucede algo a un músico el problema se vuelve de todos. Los ensayos devienen tertulias donde se conversa de temas diversos: deporte, música, sociedad...Fluyen contradicciones que superamos, eso nos acerca, nos enseña a conocernos en el escenario. Con solo mirar al de al lado tú sabes lo que le sucede”.
Han logrado darse a conocer en el país y el mundo a pesar de que viven y trabajan en esta pequeña urbe, ¿de qué manera lo consiguieron?
“El problema es que Tendencia es una agrupación cubana y el territorio nacional es uno solo, Pinar del Río es parte de él, es el sitio donde está enclavada mi casa, la gente que amo, mi público fiel.
“Tentaciones de hacer carrera en otro país han existido. Cuando viajas la gente se cuestiona si volverás y puede pasar que algunos no retornen. La emigración es un fenómeno normal en todo el Planeta. La música es del mundo también.
“Un día andaba solo por la ciudad de Berlín y escuché un son de Polo Montañés, la melodía manaba de una especie de taller donde había un hombre trigueño esculpiendo una estatua gigantesca.
' ¿Usted es cubano? ', pregunté en español y al ver que no entendía, indagué por su nacionalidad en inglés: 'Soy turco', dijo. ' ¿Y cómo es que escuchas música cubana? ', me interesé. Le expliqué que Polo era un cantor de mi tierra. 'La música es del mundo', respondió. Me dio una lección. Ese día aprendí que la música ciertamente es del mundo.
Sobre el Autor
Susana Rodríguez Ortega
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.




