Actualizado 13 / 11 / 2018

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

21ºC
31ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Rumbero de corazón

Mario Enrique Rivera (Mayito) / Foto: Alejandro Rosales

Mario Enrique Rivera (Mayito) / Foto: Alejandro Rosales

Altruista, carismático y defensor de la música tradicional cubana: así es el popular cantante Mario Enrique Rivera (Mayito), considerado uno de los mejores músicos contemporáneos. Posee una potente voz, posibilidades de improvisación y versatilidad para tocar diversos instrumentos como el bajo, la guitarra, el piano, la trompeta y los de percusión.

Tras su reciente visita a Vueltabajo, junto a una parte del equipo del famoso programa Sonando en Cuba, afirmó sentirse orgulloso de nacer en esta provincia, tierra de campeones, y agradecido de contar con el apoyo del pueblo en general.

Ser uno de los mentores del aclamado programa le permitió ser educador y un mejor profesional, pues no solo era buscar un tema musical y montárselo al concursante, también inculcarle y enseñarle lo bueno y autóctono de la música cubana, así como su importancia.

¿Cómo llegó al programa Sonado en Cuba?

"Paulo FG conoce un poco de mi trabajo y del esfuerzo por sacar la música cubana adelante, y entonces me convocó. Me quedé pensativo, porque era una tarea que requería tiempo, y más con la condición de dejar los viajes y los proyectos del presente.

"Acepté y recuerdo decirle que lo hacía por amor y pasión a la música, por sentirme útil en el plano profesional, pues hay gente que busca fama, rating en este tipo de cosas. Además, enseñar fue siempre una tarea que me motivó".

¿Qué experiencias lo marcaron durante el programa?

"Las audiciones la hicieron otras personas, yo llegué para comenzar la competencia y escoger las zonas, que nos tocó al azar. Cogí la región occidental y ni siquiera conocía a los muchachos. Las experiencias son diversas, pero la más dura es cuando eliminas a un concursante.

"Es un trabajo difícil porque tienes que saber quién es el que puede, el que debe avanzar, el que se lo gana por su calidad vocal y el que cante la mayoría de los géneros, una de las condiciones del programa. Hay quien interpreta bien la balada y no la salsa ni el son montuno. Buscar al cantante completo es muy complejo. Por eso, se trata de hallar personas talentosas, que te llevan a la diferencia, la cual consiste en que domine el son, la guaracha, la rumba y demás géneros musicales.

"Además, debes hacer felices a los jóvenes con las canciones que les propones, para evitar las diferencias y tristezas, de lo contrario crece la sensibilidad y las dudas. Deben sentirse identificados con los temas. Mi estrategia con ellos siempre fue clara, hablábamos juntos, nos reuníamos y seleccionábamos las letras de su preferencia.

"Me di cuenta a través de los programas, que los muchachos no poseen un conocimiento profundo de la música cubana ni de los repertorios. Sabíamos de ello. El trabajo ahí es profundo, didáctico, teórico y práctico; no solo eres un mentor, te conviertes en un educador, enseñando y trasmitiendo la importancia de la música nuestra. El objetivo fundamental es rescatar la música tradicional de la nación".

¿Por qué eligió a María Elena Lazo para que fuese su ayudante?

"La escogí primero porque somos de Pinar del Río, y porque conoce las canciones y las canta, también por su calidad interpretativa y conocimiento musical. Yo me dedico a la salsa, la rumba, la timba independientemente, desde que tengo noción de la canción. Dos personas hacen más que una".

¿Cuánto le ha aportado el programa Sonando en Cuba?

"Me ha aportado la seguridad de saber cuál era el camino de nuestra música. Nos propusimos rescatar a los jóvenes y que lograran volver a interpretar y descubrir la música nacional en todas sus manifestaciones".

¿Cuáles son sus proyectos una vez concluido Sonando en Cuba?

"Me mantendré con mi orquesta Mayito Rivera y los hijos de Cuba, que hoy cobra mayor importancia por el nombre, bastante emblemático. Los hijos de Cuba significan una responsabilidad, lo hice sin saber del programa, porque era mi sueño tener una agrupación de jóvenes músicos y talentos, quienes pudieran ser invitados de todas las magnitudes para que probaran la música cubana. Con mi orquesta podré hacerlo realidad.

"Ya hace cinco años que fundé la orquesta y todos somos pinareños, hemos realizado diferentes giras. Tratamos de escribir nuestros propios temas, lo mismo le canto al amor como a lo social; hacemos canciones diferentes, que te hagan pensar y con una nueva visión. Por el momento poseemos cinco discos".

Este rumbero de corazón no pierde la fe de encaminar a la nueva generación hacia el rescate de la música cubana, mediante diferentes proyectos.

La cuestión no es despreciar la música de otras latitudes, sino lo contrario, conocerla, cantarla y respetarla, pero sobre todo poner bien en el alto la de Cuba, la cual es muy elogiada por los foráneos y es una mezcla de ritmos, sonidos y sabores, que identifica al cubano.

Sobre el Autor

Magda Iris Chirolde López

Magda Iris Chirolde López

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero