Hoy le escribo a un caballero
- Escrito por Heidy Pérez Barrera
Visita de Fidel Castro y Hugo Chávez a Ciudad Sandino el 21 de agosto del 2005 para inaugurar la Villa Bolívar, lugar donde se grabó el programa televisivo Aló Presidente, una oportunidad dada a los pinareños de dialogar con el mandatario venezolano. / Fotos: Archivo Guerrillero
Con la misma intención de Sabina, hoy yo también quisiera escribir la crónica más hermosa del mundo, esa que recordaré porque surgió de pronto y mereció hasta mi propio aplauso; algo así como lo que significó en su tiempo Don Quijote.
Pero lejos de ser Cervantes, así de igual, quise que fuera solamente él, el dueño de cierto derroche de locura, pues tanto su voz sentenciadora como su mano decisiva o su mirada impetuosa es lo que convierten a ese hombre en un ingenio.
El destino es injusto al exigirme que le escriba de amores, al pedirle a la musa que se inspire y exprese algo lindo cuando parece imposible poder decir cuando las palabras se anudan en la garganta. ¿Cómo le pido a una máquina que imprima añoranza, melancolía, recuerdos, evocación? ¿Con cuál tipografía escribir el dolor?
Las lágrimas no suelen ser buenas, mas cuando brotan por la pena de perder a alguien que no sabe irse. Esta Cenicienta anda algo extraña. Deambulo entre los últimos días de noviembre porque las primaveras me duraron un segundo y de pronto, los días ahora son grises y tristes, tal cual otoño que se resiste a irse.
Lloré aquel 25 en la noche. Ya a dos años vuelve a enmudecer mi garganta y mi rostro esconde el brillo que quería regalarle a Fidel. La princesa ya no busca sonrisas, el dolor se adueña de todos sus espacios y tiempos.
Por mi oficio conocí de más de 50 visitas a estas tierras; lo vi jugar pelota; llegar bajo vientos de ciclón; inaugurar centros educacionales de relevancia, obras de todo tipo; recorrer Guahanacabibes; celebrar los paisajes de Viñales; enaltecer la ciencia, la tecnología y los avances de una provincia en la que confió a ojos cerrados.
Pude sentirlo aquel Primero de Mayo y 26 de Julio, como si yo misma hubiera estado en frente. Reí al verlo colar café, al hablar de nudos y competencias de exploradores, aunque no lo imaginaba compartiendo asuntos tan naturales. Cada municipio lo vio pasar, porque él estaba en todos los sitios donde cada pionero tejió sus sueños; aún lo está.
Apenas tenía yo 15 años cuando esta tierra le dio la bienvenida por última vez al hombre–Quijote, que hizo cambiar la vida de los pinareños con el sueño hecho realidad de la Revolución Energética.
Ahora por esta fecha también los días son fríos, luctuosos, como la muerte; pero en su caso es pura mentira, pues somos hijos, como asegurase Eduardo Galeano: “...de la tozuda voluntad y el anticuado sentido del honor de este caballero que siempre se batió por los perdedores, como aquel famoso colega suyo de los campos de Castilla”. Y los hijos nunca aceptan la muerte de sus padres; los padres nunca mueren para sus hijos.
Fidel en el Centro de Cálculo durante la inauguración del IPVCE Federico Engels el 27 de enero de 1978
En ocasión del Programa de la Revolución Energética el 17 de enero del 2006. En el acto el Comandante en Jefe reconoció el trabajo de quienes hicieron posible esta obra de gran impacto social.
En el acto por el XXIII aniversario del asalto al cuartel Moncada, efectuado por primera vez en la provincia en 1976, acompañado por Agostinho Neto, presidente de Angola y Raúl Castro Ruz.
Visita de Fidel durante el paso del ciclón Alberto por el territorio pinareño el tres de junio de 1982. Recorrió las zonas dañadas y dialogó con familias que fueron directamente afectadas.
Sobre el Autor
Heidy Pérez Barrera
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.