Chichimbel, un proyecto agroecológico sostenible en Pinar del Río

Construir algo de la nada siempre resulta un escenario espinoso. Recursos, mano de obra, ejecución, tiempo, dedicación y otros factores deben darse la mano para que la obra tenga un decursar satisfactorio.

Pero si esta idea tiene basamentos “verdes” y su línea principal se basa en la agroecología y la sostenibilidad, el escenario cambia y el incipiente proyecto puede volverse mucho más complicado.

No obstante, para Carlos Bernal Hernández, chef internacional nacido en el municipio Cerro, La Habana, quien ha recorrido el mundo y trabajado en prestigiosas cocinas, lograr un espacio que reúna las condiciones anteriores bien vale la pena.

CHICHIMBEL

Carlos Bernal Hernández, gestor de esta maravillosa idea, asegura que está trabajando duro para cumplir este sueño / Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro
Carlos Bernal Hernández, gestor de esta maravillosa idea, asegura que está trabajando duro para cumplir este sueño / Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

“Tengo 49 años y después de 20 de ver y conocer el mundo, decidí regresar a mi país, específicamente a la localidad de La Arboleda aquí en el consejo popular de Puerta de Golpe, para ejecutar este bello proyecto donde confluyen la naturaleza y la ecología.

“La razón de este lugar es porque de pequeño siempre venía con mi abuelo. Aquí aprendí muchísimas cosas y guardo valiosas vivencias. Este es un pueblo pequeño donde pienso que puedo dar mi aporte a la Revolución y a los campesinos que lo habitan”, comentó.

Chichimbel, un proyecto agroecológico sostenible en Pinar del Río
Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

Este emprendedor agregó que el propósito de Chichimbel – nombrado de conjunto con su esposa – es la creación de un restaurante ecológico con todas las condiciones. Este espacio, narra, devendrá patio para la siembra de hortalizas, cría de cerdos y otros animales de granja, así como cosechar pequeños cultivos según las estaciones del año; por supuesto, siempre con una base agroecológica.

Chichimbel, un proyecto agroecológico sostenible en Pinar del Río
Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

“Queremos sumar además un espacio de renta para los que nos visiten, donde los clientes de paso se sienten en contacto directo con la naturaleza sin renunciar a las comodidades a que están acostumbrados. Tendremos habitaciones climatizadas y baños con agua caliente y fría. Pero la esencia es que al despertar y durante el día nuestros huéspedes sientan de forma nítida y vívida la vida campestre”.

Según la metodología y disposición espacial del proyecto en su fase inicial, “Chichimbel” debe contar con un restaurante, pizzería, parrillada y un aula anexa para compartir conocimientos y experiencias culinarias. También se impartirán talleres sobre alimentación, dietas saludables y cocina tradicional cubana.

De igual forma se prevén espacios para los más pequeños y los más entrados en años. En el caso de los infantes se comenzará con los niños que presenten discapacidades con el fin de que aprendan un oficio y se desempeñen por sí mismos; de esta forma desarrollarán habilidades y se forjarán un futuro.

Mientras, con los abuelos se espera montar un salón de yoga para garantizar una vida más saludable y longeva.

EL PORQUÉ

“Pienso que, como dice nuestro presidente Miguel Díaz-Canel, hay que pensar como cubano y como país, y el turismo es una forma de hacerlo. Este sector es un fuerte generador de divisas para Cuba y en ese sentido queremos encaminar nuestras acciones, como una vía de autosustentabilidad. Hemos recibido mucho apoyo de la Universidad de Pinar del Río y las autoridades gubernamentales locales”.

La razón principal, asegura este promotor de la ecología, es elevar la calidad de vida de esta comunidad. El eje de su movimiento no es otro que beneficiar a los campesinos con la creación y mejoramiento de muchos servicios.

“Por ejemplo, vamos a hacer un pozo para garantizar nuestra agua. Tenemos en estudio la creación de un horno extra para hacer pan. Además, nos interesa lo relacionado con las famosas ‘tendederas’ o cableados eléctricos de los habitantes más intrincados de por acá. Queremos que la vida de los campesinos cambie”, expresó.

Chichimbel, un proyecto agroecológico sostenible en Pinar del Río
Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

La meta final, según explica este chef internacional, radica en que todas las personas interesadas aprendan a hacer sus propios productos, a explorar posibilidades, a conocer todo lo que puede aprovecharse de la tierra, y a aprender de ella diariamente.

“Es importante recordar raíces y rescatar recetas de antaño con productos meramente de campo, de esos que tenemos a veces en los patios de cada caso.

“Todos debemos comprender que siempre se puede hacer más, y que sin poner tantas excusas podemos lograr nuestro trabajo. Soy de la opinión de que en ocasiones nosotros generamos nuestro propio bloqueo; solo pretextos para no arriesgar, para no hacer o no comprometernos”.