El Gallardo: donde el sabor y el olor se dan la mano
- Escrito por Idalma Menéndez Febles
Foto: Tania Pérez Mollinedo.
Puede haber varias formas de definir a El Gallardo, un restaurante que en la céntrica calle en la capital vueltabajera ofrece una oferta variada y exquisita a sus clientes.
Para muchos es un lugar donde pasarla bien degustando apetitosos platos, para otros es ese sitio en el que podemos encontrar refrescantes jugos, alimentos sencillos o complicados, pero siempre con una peculiar combinación de sabores, colores y olores.
Lo que comenzó como un negocio familiar un Día de las Madres, hoy se ha convertido en una parte importante de la vida de Rogelio Domínguez y Mariela Hernández, sus dueños. Él, máster en Educación Física y ella, abogada de profesión, emprendieron este proyecto hace alrededor de seis años, junto a un equipo que como ellos, un buen día decidieron arriesgarse y apostar por este sueño.
Temores no les faltaron al inicio, pues debían romper con su vida laboral y comenzar desde cero, ya que ninguno tenía experiencia en lo que pensaban hacer.
LA CARTA SOBRE LA MESA
Se decidieron por la comida tradicional cubana y la italiana como pastas, pizzas, lasaña…, pero en la actualidad solo ofertan la primera opción, por razones ajenas al establecimiento.
Brindan servicio de almuerzo y comida con platos elaborados con pescado, carne de cerdo, cordero, pollo, entre otros.
“El mejor chilindrón de cordero que se come en el occidente cubano” es la sugerencia de la casa y según constatamos con algunos clientes tienen sobradas razones para estar orgullosos de esta exquisita forma de prepararlo.
Pero también proponen ternera guisada, ropa vieja, suprema de pollo, bisté Gallardo, chuleta Gallardo, así como sabrosos y bien elaborados aperitivos y postres, todos decorados con excelente gusto y creatividad.
El bar ofrece principalmente coctelería cubana clásica, entre otros tragos; además de jugos de frutas tropicales y variados refrigerios.
SUS TRABAJADORES
Ninguno de sus trabajadores estuvieron vinculados con anterioridad al sector de la gastronomía; sin embargo, a fuerza de voluntad y superación han sorteado las dificultades. Los hay desde profesores de Inglés hasta arquitectos, abogados e ingenieros.
Laboran en dos turnos cuatro dependientes, dos cocineros, un lunchero, un fregador, un cantinero y un portero, los cuales ya han pasado cursos de cocina, de dependientes, de coctelería y participado en eventos nacionales e internacionales de gastronomía.
Ricardo Plasencia lleva unos tres años como dependiente de El Gallardo, es licenciado en Lenguas Extranjeras y posteriormente se graduó, al igual que otros de sus compañeros, en la escuela de turismo Formatur.
Conoce bien todo el trabajo del restaurante y siempre está solícito a los clientes, que encuentran en él a un perfecto anfitrión.
Pablo Moren es otro de sus dependientes, es graduado en Ciencias Informáticas y aunque nada tiene que ver lo que estudió con este mundo, dice sentirse a gusto y pleno con el giro que le dio a su vida.
Al preguntarle por la asiduidad de los clientes, Ricardo es sincero cuando comenta que “hay días en que el local está un poco flojo, en cambio la mayoría de las veces no damos abasto para atender a todo el público, es increíble la aceptación que hemos tenido. Hay usuarios fijos que nos prefieren”.
Sus principales clientes son cubanos y sus platos han sido degustados por personalidades políticas, de la cultura y el deporte como Esteban Lazo, Mayito Rivera, Tania Pantoja, Liván Moinelo, Félix Beatón, entre otros.
La propuesta de hoy:

Chuleta Gallardo
Es muy sencilla de hacer y solo necesitas una o dos chuletas de cerdo ahumadas o asadas, según el tamaño, gratinadas con queso y jamón, acompañada de vegetales y vianda.
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Sobre el Autor
Idalma Menéndez Febles
Graduada del Instituto Superior pedagógico Rafael María de Mendive




