Nuevo estudio revela que el consumo de azúcar provoca más cansancio
- Escrito por Idalma Menéndez Febles
Consumir altas cantidades de azúcar en realidad podría incrementar la fatiga y disminuir el estado de alerta.
Según un estudio publicado en Neuroscience and Biobehavioral Reviews, las consecuencias de consumir altos niveles de azúcar, pueden presentarse hasta una hora después de la ingesta.
La investigación presentada por especialistas de las universidades Warwick y Lancaster de Reino Unido y la alemana Humboldt de Berlín, señala más cansancio físico y disminución del estado de alerta, son algunos de los efectos del azúcar en el estado de ánimo.
El estudio se enfocó en observar estos y otros efectos del azúcar en varios estados anímicos como la ira, la depresión y la fatiga, a través de la recopilación de 31 estudios realizados en 1 300 adultos, respecto a sus hábitos de consumo de azúcar, como cantidad consumida y el tipo, para así establecer un patrón sobre los efectos, tomando en cuenta aspectos como actividad física y mental, realizadas con y sin consumo de azúcar.
Entre los resultados hallados se concluyó que el “subidón de azúcar”, como es conocido popularmente, realmente es un mito. De acuerdo con la investigación el consumo de azúcar en realidad disminuye la energía del consumidor, en lugar de incrementarla.
También se señaló que esta creencia de que el azúcar mejora el estado de ánimo, está fuertemente arraiga entra las personas, quienes consumen bebidas azucaras para combatir el cansancio.
“Nuestros hallazgos indican muy claramente que tales afirmaciones no están fundamentadas; en todo caso, el azúcar probablemente lo hará sentir peor”, aseguraron los investigadores.
Así que ya sabe estimado lector, disminuya el consumo de azúcar y como dice un médico cubano: “Consuma solo la dosis necesaria”.
LA RECETA DE HOY:
Crema de queso
Ingredientes:
4 cucharadas de mantequilla
1 rebanada de cebolla blanca molida
4 cucharadas de harina de trigo
1 cucharadita de sal
¼ de cucharadita de pimienta molida
3 tazas de leche
1 taza de caldo de res o pollo
1 ½ tazas de queso amarillo rallado o cortado en pequeños cuadritos
Preparación:
Derrita la mantequilla y sofría en ella la cebolla molida, sin dejar que se queme. Añada la harina, con la sal y la pimienta y revuelva para formar una pasta. Agregue poco a poco el caldo y la leche, revolviendo constantemente, para que no se formen grumos. Cuando esa sopa haya hervido y esté espesa, tome la medida de una taza de queso y viértalo en ella. Colóquela crema a fuego lento hasta que el queso se derrita. Sírvala caliente y adicione en cada plato o taza una poción del queso restante, puede decorar con unas hojitas de perejil.
Sobre el Autor
Idalma Menéndez Febles
Graduada del Instituto Superior pedagógico Rafael María de Mendive




