El pimiento, origen, propiedades, beneficios y contraindicaciones (VII)
- Escrito por Idalma Menéndez Febles
Contraindicaciones y efectos secundarios del pimiento
El pimiento es un alimento muy noble y saludable que cada día puede estar presente en nuestra dieta bajo diferentes preparaciones, ya que podemos incluir pimiento rojo en un aderezo, en una salsa, en un guisado o salteado, así como en una ensalada o sopa. Fritos, al horno, rellenos…
También conocido como pimentón, chile y pimiento morrón, es en general muy seguro de consumir. Sin embargo, puede ocasionar algunos efectos secundarios.
El fruto del pimiento, conocido científicamente como Capsicum annuum, tiene propiedades digestivas, esto se debe a que posee una gran cantidad de fibras dentro de sus componentes.
Debido a esto, el consumo en exceso del pimentón puede ocasionar indigestiones, en especial en las personas que tienen un estómago delicado.
Tiene alrededor de 100 mg de vitamina C por cada 100 gramos de fruto, por lo cual es un alimento muy nutritivo. No obstante, no es aconsejable consumirlo en grandes cantidades y acompañados de otros alimentos que tengan un gran aporte de esta vitamina, ya que ingerirla en grandes cantidades (más de 1 000 mg diarios) puede ocasionar dolores estomacales y situaciones de diarrea.
Este fruto es seguro de ingerir por las mujeres que se encuentren embrazadas y durante el periodo de lactancia, por lo cual no se desaconseja su consumo, siempre y cuando sea en dosis moderadas.
Por último, las personas alérgicas a estos alimentos o que sufren fácilmente de la colitis no deben comerlos.
LA RECETA DE HOY:
Pimiento asado
Esta es otra forma más sencilla de hacer pimientos asados y que no necesita de un horno.
Ingredientes:
- 7 pimientos rojos medianos
- aceite
- vinagre
- sal
- orégano
- comino (en grano o polvo)
- ajo al gusto (media cabeza)
- agua
Preparación:
Lavamos los pimientos rojos, los cuales deben de estar en perfecto estado.
Añadimos a la sartén los pimientos recién lavados; le agregamos la sal; tapamos la sartén con una tapa alta y ponemos el fuego en medio alto.
Dejamos que se tueste la piel sin llegar a quemar el pimiento entero. Cuando tenga este aspecto, es el momento de darle la vuelta.
Podemos mojarnos las manos y salpicar el agua sobre los pimientos como si fuera lluvia. Cuando ya estén tostados es el momento de sacarlos de la sartén.
Los dejamos enfriar y procedemos a pelarlos.
Para el aliño
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 cucharada de vinagre.
Sobre el Autor
Idalma Menéndez Febles
Graduada del Instituto Superior pedagógico Rafael María de Mendive




