Beneficios de la matutolagnia

Aunque el nombrecito se las trae, la matutolagnia no es ningún padecimiento del que debamos cuidarnos, al contrario, puede resultar beneficioso para la salud y la relación de pareja.

El término proviene de la divinidad romana Mater Matuta, diosa del amanecer, y no es más que el deseo de tener sexo en la mañana, incluso es válido también para la masturbación.

Puede que la mayoría de las personas prefieran tener relaciones sexuales durante la noche, pero el horario matutino se torna favorable quizás para despertar la chispa que por la rutina se mantiene dormida o para mejorar ciertos indicadores de salud que nos hacen dependientes de fármacos sin lograr una solución efectiva.

Expertos aseguran que el sexo mañanero mejora el sistema inmunológico. Según un estudio realizado en Queen’s University Belfast, tener sexo durante las primeras horas de la mañana ayuda a generar anticuerpos que se encargan de la función inmunológica del organismo.

También combate el estrés y la depresión, pues durante el acto se libera endorfina y serotonina, las llamadas hormonas de la felicidad y el placer, las cuales influyen en el estado de ánimo.

Igualmente ayuda a aliviar el dolor, especialmente el de cabeza y el menstrual. Mejora el aspecto de la piel y activa el cuerpo y la mente. De acuerdo con el mismo estudio, supone una pérdida de 300 calorías y activa el metabolismo.

Si se anima a convertirse en matutolágnico, no se complique en aprenderse el término o a intentar pronunciarlo, llévelo a la práctica, de seguro se lo agradecerán.

Curiosidad: En cuestiones de sexo cada día aparecen nuevas prácticas tan raras y exóticas como los nombres que llevan, así podemos encontrar por ejemplo el abdorgasmo, que consiste en alcanzar el clímax sobre una bicicleta, montando a caballo, en una sesión aeróbica o levantando pesas. Aunque es más común en mujeres, los hombres también pueden llegar a experimentarlo.

Una práctica muy curiosa es el kokigami, que viene del japonés. No es más que un juego erótico en el que se le coloca al pene un disfraz hecho con papel o telas de colores, se envuelve para regalo y se ofrece a la persona amada.