| El
apoyo de la CIA desde el primer momento (IV y final)
*-El
primer bandido (El cabo Lara) y el llamado Cara Linda forman parte
de lo peor de aquellos alzados que contaban con el beneplácito
y ayuda de Estados Unidos en los primeros años de la Revolución.
Por
Zenia Regalado
¿Quién
fue el primer bandido en aquella larga cadena de grupos de alzados
que desde el mismo 59 comenzaron a atacar a la Revolución?
Esa
triste celebridad le corresponde a Luis Lara Crespo (El Cabo Lara)
quien dirigiera la primera banda armada, y quien había sido
miembro del ejército de Batista. Después de torturar
y asesinar a 17 revolucionarios en solo diez meses, logró
el ascenso a cabo.
En
una ponencia escrita por Fulgencio Pérez Carrasco, hoy integrante
de la Asociación de Combatientes de la Revolución
Cubana y otrora jefe de información de la ayudantía
provincial de la Seguridad del Estado, se relatan escalofriantes
hechos cometidos por este personaje, uno de los principales criminales
de guerra de la provincia, quien fue detenido en los primeros días
de enero del 59 y escapó del propio cuartel de Cabaña.
Su
psicología criminal se rebeló cuando se hallaron los
cadáveres de los jóvenes Francisco Rodríguez
Montero, con los genitales atados al cuello, y el de Carmelo Barrios
y Leandrino Trujillo, cuyos cuerpos después de ser exhumados
no pudieron ser unidos por el grado de descuartizamiento que presentaban.
Dicho
prófugo de la justicia es detectado en su zona de residencia,
el barrio de Pons, en Minas de Matahambre, en abril del 59.
En
junio de ese propio año los gobiernos de Estados Unidos y
Santo Domingo exaltan las "cualidades" de aquel sujeto
a través de las emisoras Radio Swan y Radio Trujillo. Lo
apodan paladín de la democracia y enaltecen igualmente sus
grados de "comandante" logrados por su valor.
Esta
propaganda atrajo a numerosos exmilitares de la dictadura de Batista,
quienes se le unieron, formándose así la primera banda,
que llegó a tener 12 integrantes.
La
primera y única acción que cometieron tuvo lugar en
la madrugada del 12 de agosto y fue el asalto a la bodega del pueblo
de Pons para robarse los víveres.
Ante
este hecho las tropas del Ejército Rebelde, dirigidas por
el Comandante Antonio Sánchez Díaz (Pinares) se enfrentan
a los contrarrevolucionarios en Sierra Derrumbada. Son heridos tres
combatientes y hechos prisioneros cuatro bandidos.
Después
de esto el grupo se mantiene en fuga.
El
31 de agosto de ese año Fidel, y los capitanes Antonio Núñez
Jiménez y Manuel Borjas Borjas arriban a la cueva de Santo
Tomás, en Viñales. Allí estaban los campesinos
Leandro Rodríguez Malagón y Cruz Peñate.
También
allí nació la idea de Fidel de crear un grupo simbólico
de 12 campesinos, que como homenaje al Granma se encargaría
de capturar al prófugo. Este objetivo se cumplió el
18 de octubre. El tribunal revolucionario lo condenó a la
pena de muerte.
Antes
de ello el apoyo de Estados Unidos a esta banda se corroboró
el nueve de octubre, día en que una avioneta sobrevoló
la finca El Aguacatal, en el municipio de Viñales, y lanzó
cinco bultos en paracaídas, pero cuatro no se abrieron y
el contenido se estrelló contra las rocas de las montañas.
Solo uno se abrió y cuatro fusiles Springfiel y un Garant
llegaron a manos de los alzados.
CARA
LINDA
Del
otrora casquito Pastor Rodríguez Rodas (Cara Linda) prófugo
de la justicia por el asesinato de varios revolucionarios antes
del 59, se vuelven a tener noticias en dicho año, a través
de Adolfo Romero Alomá, ex militar de la tiranía,
quien 16 días después de alzarse, decide presentarse
a las autoridades e informa que su jefe se encuentra en la zona
de La Mulata, entre La Palma y Bahía Honda.
En
el transcurso del año 60 Cara Linda deja de ser fugitivo
y se convierte en el cabecilla de una banda con el firme propósito
de actuar contra la Revolución.
El
primer contacto con ese grupo tiene lugar en abril del 61, en el
camino que conduce a Sagua, muy cerca de La Mulata. Mueren en él
cuatro bandidos.
Por
la parte revolucionaria cayeron el teniente Heberto Polanco y los
milicianos Juan Casanueva y otro de apellido Martí. Solo
evaden el cerco Cara Linda y otro de sus hombres.
Después
de esto se convierte nuevamente en prófugo y es respaldado
por sus familiares, hasta que la Seguridad del Estado penetra al
grupo y le hace creer que les enviarán armamento por aire
o mar.
Un
bien coordinado plan para ajusticiar a este asesino se lleva a cabo
el 23 de julio de 1962, fecha en que es eliminado por Eliecer Iser
Aurquía (Musa), según testimonio de Lázaro
Gómez González, jefe de la secretaría provincial
de trabajo patriótico militar de la Asociación de
Combatientes de la Revolución Cubana.
Hasta
1965 las bandas fueron una modalidad empleada por Estados Unidos
para agredir al naciente proceso revolucionario. En lo sucesivo
continuó esta política, aunque con nuevas formas más
solapadas.
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