| Evidencian
complicidad de FBI con Posada Carriles
Por: Roberto Pérez Betancourt
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George
W. Bush y el connotado terrorista Luis Posada Carriles |
(AIN)La
complicidad entre el Buró Federal de Investigaciones (FBI)
de Miami, la mafia anticubana que allí opera y el criminal
Luis Posada Carriles, fue evidenciada en Mesa Redonda Informativa
de la televisión y radio cubanas.
Los
panelistas analizaron la información revelada en el influyente
diario The Washington Post, donde se afirma que Ed Pesquera, agente
del FBI, dio la orden de destruir el expediente delictivo de Luis
Posada Carriles, que esa institución guardaba en su sala
de evidencias de Miami.
En
el trabajo del Post, la periodista Ann Louise Bardach ofreció
detalles de los documentos desaparecidos e hizo notar que Ed Pesquera
es hijo de Héctor Pesquera, el ex jefe del FBI en el Sur
de la Florida, el mismo que arrestó en 1998 a cinco cubanos
luchadores antiterroristas.
René
González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino,
Fernando González y Antonio Guerrero, conocidos como Los
Cinco, fueron sometidos a un politizado juicio en Miami, que concluyó
en 2001 con excesivas e injustificadas condenas, por infiltrar a
grupos extremistas anticubanos que actúan con la anuencia
de Washington en el Sur de la península de Florida.
El
periodista Reinaldo Taladrid recordó que Bardach publicó
hace años una entrevista con Posada Carriles, en la cual
este confesaba sus lazos con la llamada Fundación Nacional
Cubano-Americana, de largo expediente delictivo contra la Mayor
de las Antillas y otras naciones.
Bardach
supo que el caso de Posada estaba siendo manejado al más
alto nivel del Departamento de Justicia estadounidense y que el
Gobierno no deseaba que se pusieran en riesgo sus relaciones con
los cubanos exiliados, refiriéndose en verdad a la mafia
terrorista de Miami.
Los
detalles del caso demuestran la intención conspirativa, ya
que los documentos del historial de Posada fueron destruidos en
agosto de 2003, cuando las autoridades panameñas reclamaban
datos sobre el terrorista, inculpado en ese país por intentar
volar en 2001 el Paraninfo de la Universidad, donde hablaría
el Presidente cubano Fidel Castro.
Otros
oficiales aparecen complotados en el caso Posada, entre ellos el
detective Luis Crespo, hijo de un criminal de igual nombre conocido
como ‘El Gancho’, y el detective Héctor Alfonso,
hijo del también terrorista anticubano Héctor Fabián.
Posada,
de 78 años de edad, sigue detenido en El Paso, Texas, solo
bajo acusaciones de entrada ilegal a Estados Unidos en marzo del
2005.
Washington
omite a priori las numerosas pruebas que demuestran que este hombre,
más que un simple violador de normas migratorias, es un asesino
confeso, autor del sabotaje a una nave de Cubana de aviación
en 1976, que costó la vida a 73 personas inocentes.
Un
magistrado recomendó la liberación de Posada en octubre
de este año, pero el Gobierno solicitó la detención
‘indefinida’ y se vio obligado a calificarlo de ‘criminal
no arrepentido que ha admitido ser el cerebro de varios atentados
terroristas’.
Lázaro
Barredo, director del diario Granma, recordó que el dos de
noviembre, Phillip Martínez, juez federal, concedió
al Gobierno 90 días más para que el Departamento de
Seguridad Territorial justifique el encarcelamiento indefinido de
Posada, los cuales se vencerán el primero de febrero de 2007.
El
Departamento de Justicia tendrá que certificar que Posada
es un terrorista o que su libertad condicional afecta a la política
exterior de Estados Unidos.
Vía
telefónica, el abogado José Pertierra afirmó
que EE.UU. no puede permitir que un terrorista como Posada sea liberado
y subrayó que, si no se hace justicia, es responsabilidad
del Gobierno y no de algún juez de inmigración.
Barredo
comentó un artículo publicado el sábado anterior
en el diario The Miami Herald, basado en declaraciones de un agente
del FBI, donde se narran vínculos entre Posada y otros connotados
terroristas con comerciantes de origen cubano radicados en Nueva
Jersey.
En
opinión de Randy Alonso, moderador de la Mesa Redonda, el
artículo del Herald evidencia que las autoridades estadounidenses
están en pleno conocimiento de las múltiples actividades
de Posada.
Taladrid
precisó que en Estados Unidos se constituyeron grandes jurados
investigadores sobre los casos de corrupción. Uno en Nueva
Jersey involucra a cubanos mafiosos, mientras otro indaga detalles
reales del ingreso ilegal de Posada Carriles al país.
Alicia
Jrapko, del Comité Internacional por la Libertad de Los Cinco
en EE.UU. -presente en la Mesa Redonda-, expresó su satisfacción
al constatar la seriedad del periodismo cubano, subrayó la
ignorancia del pueblo norteamericano sobre los temas tratados y
ofreció testimonio sobre la política de terror insuflada
a los estadounidenses.
Afirmó
Jrapco que los medios de difusión masiva en su país
silencian realidades, incluida la de Los Cinco, y explicó
las actividades realizadas por el Comité de Solidaridad para
llevar la verdad a estudiantes y otras capas sociales norteamericanas.
En
su sección la Noticia del Día se supo que los terroristas
de origen cubano Santiago Álvarez y Oswaldo Mitat fueron
sancionados al concluir el juicio que se les seguía en Estados
Unidos por trasiego ilegal de armas.
Álvarez
debe cumplir 46 meses de prisión y pagar una multa de 10
mil dólares, Mitat pasará tres años y un mes
en cárcel federal y dos años en libertad condicional.
15/11/2006
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